EDITORIAL

No caben dudas de que el Derecho rige nuestras vidas. En el día a día realizamos una enormidad de actos jurídicos (muchas veces sin siquiera darnos cuenta). El articulo primero de nuestro Código Civil presume a la ley conocida por todos, esta es una presunción que no admite prueba en contrario, y es por ello sumamente importante que el Derecho sea efectivamente conocido por todos puesto que no es excusa el desconocimiento del mismo para realizar un acto prohibido o impugnar un acto valido.
El objetivo de este blog no es otro que el de contribuir al aprendizaje de la Ciencia Jurídica sin tener en cuenta ideologías políticas ni fines de lucro. Lo aquí publicado no es propiedad de ninguna persona y puede ser leído y utilizado por todos.
Cualquier persona puede publicar aquí sus trabajos con sólo enviar un e-mail a cgaraventa@live.com.ar el único requisito es creer en la libertad de expresión y el derecho a la educación (los trabajos no pueden ser anónimos, todos deben llevar el nombre del autor).

Sólo la educación (libre) salvará al mundo.

sábado 14 de noviembre de 2009

DERECHO A RECTIFICACIÓN

RECTIFICACIÓN A FAVOR DE LAURA CLÉRICO

El día 6 de noviembre el diario Pagina 12 publicó una noticia titulada "Esta es una batalla cultural hermosa" referida al debate en el congreso sobre la ley que autorizaría el matrimonio entre personas del mismo sexo (ANEXO I). En dicha noticia se resalto que la Dra. Maria Laura Clérico se había pronunciado en contra del proyecto y la igualaron con los dichos de Diego Saba quien propuso terapias para "curar la homosexualidad".
La Dra. Clérico, como miembro del consejo asesor de la revista Lecciones y Ensayos, nos hizo llegar un mail en donde explica que los dichos del diario son erróneos y que ella se encuentra a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo (ANEXO II).
Desde este pequeño espacio quiero expresar mi solidaridad con Laura Clérico y considero que el diario debería rectificarse por la errónea y agraviante información brindada.

Carlos Garaventa
Viernes 13 de noviembre de 2009


ANEXO I

INTENSO DEBATE EN EL PARLAMENTO POR EL MATRIMONIO ENTRE PERSONAS HOMOSEXUALES

“Esta es una batalla cultural hermosa”

En la segunda reunión de comisiones por el proyecto para instaurar el casamiento gay hubo discusiones fuertes y testimonios emotivos. También hubo presencia de sectores fundamentalistas. El martes hay nueva sesión.

Por Soledad Vallejos

“Soy un hombre sano, soy homosexual, estoy felizmente casado desde hace cuatro años con Jesús Santos, que así se llama mi marido”, se presentó el activista Pedro Zerolo, al iniciar su intervención como invitado del plenario de comisiones de Diputados en el que, contra los pronósticos arriesgados la semana pasada, no se firmó el dictamen para que el matrimonio gay llegara a ser debatido en el recinto en el corto plazo. Que Zerolo diera esa definición de sí mismo, y que un bullicio escandalizado amenazara con interrumpirlo en cuanto dio el nombre de su esposo (“¡no se puede llamar así!”) puede dar una pauta de cuánto se hizo sentir la presencia fundamentalista durante las cerca de cinco horas de una reunión teñida de tensión, pero también de emotividad por lo que podría conseguirse. Entre la mañana y el principio de la tarde, en la sala del Anexo de Diputados convivieron consignas de respeto a la tradición y panfletos que instaban a rechazar “las uniones de putos”, militantes de la CHA, de la Falgbt, feministas, políticos conocidos y del montón, en una sala repleta que el martes por la mañana dará continuidad al debate, con la esperanza de acercarse finalmente al dictamen.

Aun cuando la tensión podía palparse en el aire, el plenario tuvo un intenso clima de militancia y celebración. Parte de esa alegría de los activistas y quienes apoyan el proyecto de ley nacía de la posibilidad de contar con la presencia, y las palabras, de Antonio Poveda y Pedro Zerolo, llegados especialmente desde España para exponer como invitados del plenario y dar su aval al proceso de los proyectos de ley y aportar detalles de la experiencia española, habida cuenta de que en España el matrimonio gay es legal desde hace cuatro años. Estadísticas sobre la cantidad de bodas, la tasas de divorcio (notablemente menores entre las parejas homosexuales que entre las heterosexuales), la creciente aceptación social que fue cosechando el matrimonio gay luego de la sanción de la ley y, a la vez, la lentitud que es propia de todo cambio cultural fueron algunos de los ejes que pudieron contar de lo que ha sucedido en suelo español en los últimos años.
Una hora antes del plenario, algunos legisladores e invitados habían participado de un desayuno con Zerolo y Poveda, quienes anticipaban que, aun cuando el dictamen no pudiera dictarse ayer, el proceso podía darse por iniciado. “Hay que vivirlo como una aventura”, dijo Zerolo. En un pasillo, en pleno tránsito de una sala a la otra, se veía llegar a un público notablemente más numeroso que el que, la semana anterior, había presenciado la primera sesión del plenario. La convocatoria que, desde principios de la semana, había lanzado la revista ultrafundamentalista Cabildo y la distribución de volantes de la agrupación Custodia permitían explicar parte de la concurrencia. La lista de invitados a aportar opiniones sobre los proyectos de ley estuvo, también en consecuencia, mucho más nutrida, al punto de haber tenido quince invitados distintos. En el inicio, María José Lubertino, presidenta del Inadi, quien recordó que su gestión había presentado un proyecto sobre matrimonio gay el año pasado, insistió sobre la importancia del nombre que vaya a dársele a la institución. “Si hay equiparación de derechos, no puede haber denominaciones distintas para las mismas figuras jurídicas. Los mismos derechos tienen que tener los mismos nombres.”
Luego, César Cigliutti, presidente de la CHA, anunció que hablaría “como activista”: recordó al Frente de Liberación Homosexual (FLH), que insistía sobre la necesidad de visibilizar a la comunidad homosexual en la década del ’70, cuando “ser ‘maricón’ era un síntoma de la alienación burguesa, pero el Frente de todas maneras creía en la liberación”. “Entramos por la ventana a los años ’70”, graficó, y luego agregó que “antes éramos una nueva militancia urbana en busca de su identidad” y, ahora, en los inicios del siglo XXI, “somos sujetos de derechos humanos y derechos civiles”, aun cuando subsistan homofobias y desigualdades. “Vivir y amar libremente en un país liberado” eran metas del FLH que la CHA y los activistas presentes en la sala retomaban, agregó, con lo que ganó uno de los aplausos más extensos del encuentro. A continuación, Antonio Poveda recordó que aquí, como sucedió en España, se trata de “legislar aquello que la sociedad ya ha reconocido”. El 70 por ciento de apoyo que el matrimonio homosexual cosecha actualmente en Argentina supera, ya, al 65 por ciento que acompañaba el proyecto en España al momento de su sanción, explicó. Cuatro años y 20 mil bodas después, “va en aumento el número de personas que apoyan este matrimonio”.
Luego de una extensísima lista de apoyos que distintas personalidades, ONG y entidades profesionales hicieron llegar a las comisiones de Legislación General y de Familia, Mujer y Niñez, Vilma Ibarra cedió la palabra a Carlos Vidal Taquini y Alejandro Bulacio, ambos abogados, aunque el primero especializado en derecho patrimonial y el segundo en derecho de familia. “Para tener hijos hace falta un hombre y una mujer”, dijo Vidal Taquini ganando los aplausos de la tribuna cabildista (oportunamente ubicada a la derecha de la mesa de expositores); el temor al seguro “descalabro social”, el riesgo de poner “en juego el fundamento de la sociedad: la familia”, fueron los ejes de Bulacio.
Que el orador siguiente fuera Zerolo sólo agudizó la euforia tensa del ambiente. El cambio de ley procura ampliar una “institución civil” basada en “presupuestos patriarcales”, dijo, y con una sencillez apabullante resumió los cambios que las instituciones culturales necesariamente atraviesan con el correr del tiempo, por lo que actualmente el matrimonio “es un derecho que se contrae, y se rompe cuando es preciso romperlo”, una flexibilidad que “lo único que ha hecho es fortalecerlo”. “Somos sus hijos, sus hermanos, sus amigos, sus compañeros de trabajo, no somos extraterrestres –agregó–, los gobiernos deben buscar la dignidad del pueblo, un pueblo del que nosotros formamos parte.”
Luego, el debate se encendió aún más: al fundamentalismo lleno de afirmaciones pseudocientíficas de la abogada Ursula Bassett (a quien las presidencias de las Comisiones debieron solicitarle que especificara sus fuentes para afirmar la mayor infidelidad, infelicidad y menor duración de las parejas gays) siguió el abogado y sociólogo Roberto Gargarella, que no dudó en afirmar que “el argumento de la tradición es insostenible”. A otras dos exposiciones contrarias a los proyectos (María Laura Clerico y Diego Sebastián Saba, quien propuso terapias para “curar la homosexualidad”), siguieron el psicólogo Alfredo Grande, quien propuso terapias para “curar la heterosexualidad” y dijo que “ésta es una batalla cultural hermosa: no cedamos nunca la palabra: hagamos de esto un matrimonio cultural de la humanidad”.
El periodista Osvaldo Bazán pidió que se dejara de tratar la homosexualidad desde la religión, que la considera pecado, la ciencia que alguna vez la consideró enfermedad y el Estado que la consideró delito. José Miguel Onaindia, luego, recordó a Manuel Puig: “Lo que asusta es la diferencia, por eso buscan someternos y no comprendernos”.

ANEXO II

Estimados miembros de la Revista Lecciones y Ensayos,
los molesto para rectificar una información de Página 12 sobre mi participación de ayer en el debate de la Comisión de la Cámara de Diputados para incluir el matrimonio entre contrayentes de igual orientación sexual.

Participé ayer como expositora en ese encuentro por invitación de una de las Diputadas que presentó el proyecto. Sin embargo, estoy muy apenada porque veo que Página 12 - diario que respeto y leo - pone en mi boca afirmaciones discriminatorias que nunca sostuve. En todo momento mi exposición fue a favor de la inclusión en el Código Civil del matrimonio de personas de igual orientación sexual. Además, sostuve que esta era una obligación del Congreso de la Nación (obligación de desarrollo legislativo), porque de persistir la versión actual del Código se estaría violando el derecho a casarse de los contrayentes de igual orientación sexual por tratarse de una discriminación manifiestamente arbitraria. Cite a favor de esta postura principios (autonomía e igualdad) que surgen de la jurisprudencia de la Corte, en especial, de los casos "Sejean" y "Alitt".

La versión taquigráfica, los otros expositores y el público en general - presentes en la Sala - pueden dar cuenta de mi posición favorable a la inlcusión del matrimonio entre contrayentes de igual sexo. Además, en el 2009 publiqué un comentario a un artículo de la Constitución en el que argumento en este sentido (publicado como Clérico, Laura, en Sabsay/Manili, Constitución de la Nación Argentina, Ed. Hammurabi, Buenos Aires, 2009, pp. 1256-1259) y firmé el amicus curiae que la ADC presentó en un expediente judicial en el que se atacaba por inconstitucional el Art. 172 del CC.

Me despido y espero que el Congreso apruebe la reforma.

Saludos cordiales.

Laura Clérico


miércoles 4 de noviembre de 2009

DERECHO Y PENSAMIENTO POLÍTICO

EL ABC DEL ANARQUISMO

Por: Carlos Adrián Garaventa

El presente escrito es un resumen de la ponencia Principios generales del anarquismo que presenté para las “I Jornadas de Jóvenes Investigadores en Derecho y Ciencias Sociales: Sociedad, Derecho y Estado en cuestión” organizadas por la comisión de jóvenes investigadores del instituto de investigaciones jurídicas y sociales Ambrosio L. Gioja de la Facultad de Derecho (Universidad de Buenos Aires).
La ponencia fue expuesta por mi el día jueves 29 de octubre de 2009 en el salón de usos múltiples del instituto Gioja participando de la comisión denominada “Derecho y pensamiento político” a cargo de la coordinación de Leticia Vita.
Las distintas exposiciones se dieron en el siguiente orden:
  • García Holgado, B. (UdeSA) Validez, eficacia y la norma hipotética fundamental en el pensamiento de Hans Kelsen
  • Garaventa, C. (UBA) Principios generales del anarquismo
  • Ferreyra, L. (UBA) Alberdi y Sarmiento. Dos proyectos de nación
  • Cruz, J. I. (UBA) El amanecer de la Eugenesia en el Siglo XIX-XX
  • Antonioli, A. (UBA) ¿Igualdad? ¿Individualismo? ¿Quién dijo que el fascismo no está entre nosotros?


*****

La idea de escribir sobre el anarquismo era, en cierta forma, desmitificarlo. De todas las vertientes políticas que se oponen a la hoy dominante, la anarquista puede calificarse como la que menos se conoce y sobre la cual se han dicho la mayor cantidad de mentiras.
No es extraño que se utilice el término anarquía como sinónimo de desorden, caos y terrorismo. Podemos escuchar esto en la familia, la escuela, los medios de comunicación, el trabajo, en fin, en todos los ámbitos donde transcurren nuestras vidas; podríamos decir incluso que hay una idea instalada: la de que el anarquismo es algo “malo“. Si nos preguntamos ¿por qué es que ocurre esto? La respuesta es, sencillamente, porque a las estructuras de poder no les conviene que se sepa lo que realmente es el anarquismo ya que éste se opone a las mismas.
Podemos atribuir la mayor responsabilidad de esta desinformación a quienes detentan el poder y pretenden crear un imaginario colectivo para seguir detentándolo, pero lo cierto es que los anarquistas también somos responsables de esto. Esto se debe a que esta ideología no es precisamente un credo dogmático sino una elección de vida, como bien dice Bakunin cuando afirma que es la “rebelión de la vida contra la ciencia, o más bien contra el gobierno de la ciencia” (Bakunin, Mijail. Dios y el Estado. Utopía libertaria - Anarres. Buenos Aires. 2008, p. 58); por lo que, al no existir un único anarquismo, sino tantos anarquismos como anarquistas existen, ha resultado difícil que estos se unan en contra de su verdadero enemigo, y es por esto que ha resultado más fácil a éste desacreditarlo.
Malatesta decía que los anarquistas debían dejar de lado sus diferencias y prestar atención a aquello en lo que se parecen para así poder luchar contra su verdadero enemigo y no caer en enfrentamientos internos que sólo logran reforzarlo (Malatesta, Errico. Anarquismo y utopía. Tupac. Buenos Aires. 2000, p. 30 y 31). Ese es el objetivo de esta ponencia, que se puedan encontrar principios comunes del complejo ideario anarquista a los que yo llamo “principios generales del anarquismo”.
Si bien no realizo una lista taxativa de principios y lo dejo abierto a la libre interpretación del lector, expongo dos ideas que son la base de esta ideología:
  1. El triángulo virtuoso de libertad, igualdad y fraternidad
  2. La oposición al Estado
El primer punto es el núcleo duro de esta ponencia y el segundo es una caracterísita común de los distintos anarquismos y, se podría decir, lo que lo define como tal.
La revolución francesa ha dado origen a las dos grandes corrientes políticas que existen hoy en día, la derecha y la izquierda. Aunque ambas se afirman en los mismos pilares de libertad, igualdad y fraternidad, podemos ver en el día a día que estos ideales no se cumplen, y esto se debe a que se han considerado estos ideales como pilares separados y no como una única estructura. El funcionamiento del triángulo virtuoso es cíclico, y de la misma manera que un banco de tres patas se cae si le cortamos una, si no cumplimos con uno de los ideales el sistema no sirve.
El anarquismo, está orientado a cumplir con estos ideales y funcionar bajo la influencia del triángulo virtuoso, por eso es que debe eliminar aquellos elementos que lo vician. Los vicios están dados por:
  • La educación formal en la fraternidad
  • El Derecho en la libertad
  • La propiedad en la igualdad
La educación formal vicia la fraternidad porque prepara a las personas desde niñas a competir entre sí dentro de un sistema de premios y castigos. Esto está relacionado a lo que podríamos llamar la concepción antropológica anarquista; un error que suele cometerse es afirmar que el anarquismo considera que los hombres son buenos por naturaleza, pero lo cierto es que el hombre no es ni bueno ni bueno malo, sino un mero reflejo de lo que lo rodea. Si entrenamos al niño para competir con otros es lógico que el hombre pase su vida compitiendo y no cooperando con otros hombres. El anarquismo debe eliminar la instrucción formal para dar paso a un sistema educativo en donde se asegure la libertad del niño y se lo prepare para la cooperación social.
El Derecho vicia la libertad. La libertad en el anarquismo socialista (no así el individualista) no está considerada como una libertad individual sino como una libertad social en donde restringir la libertad del otro lejos de garantizar la propia, la restringe (Bakunin, Mijail Escritos de filosofía política. Alianza. Madrid. 1978, p. 12 a 14). Por lo tanto cuando el Derecho restringe la libertad la está eliminando. Es por ello que el anarquismo propone abolir lo que conocemos como Derecho positivo. El anarquismo puede decir “haz lo que quieras y como quieras” porque no concibe a la libertad como un “yo” que pasa a ser un “tú” cuando se inserta el Derecho, sino como un “nosotros”; cualquier acto que perjudique a la sociedad en realidad no es un acto de libertad sino de esclavitud (Kropotkin, Piotr. La moral anarquista y otros escritos. Utopia libertaria - Anarres. Buenos Aires. 2008, p. 40).
Finalmente, la propiedad vicia la igualdad porque permite la acumulación de riquezas y la acumulación de estas permite acumular poder. No están en pie igualdad quien tiene hambre y quien tira la comida, de la misma manera que quien duerme bajo un puente y quien es dueño de tres inmuebles y tiene dos deshabitados. La propiedad da este Derecho de abusar de la cosa que genera la desigualdad; es por ello que el anarquismo debe abolir la propiedad y reemplazarla por algo distinto que puede ser, como propone Proudhon, la ocupación que considera al ocupante como un poseedor y usufructuario de la cosa impidiendo la propiedad de la misma e imponiéndole el derecho de preservación impidiéndole, así, abusar de la cosa (Proudhon, Pierre Joseph. ¿Qué es la propiedad?. Utopía libertaria - Anarres. Buenos Aires. 2007, p 75 y 76).
Estos tres vicios se encuentran protegidos por el Estado liberal, y es por ello que relacionamos al triángulo virtuoso con la oposición al Estado. Mientras exista un Estado no será posible que se desarrollen estos ideales.
Para concluir no debemos engañarnos, el anarquismo no es el espanto que intentan hacernos creer, pero tampoco es un sistema ideal o utópico. No se plantea aquí un mundo perfecto ni se afirma que no existirán conflictos, sólo que podemos eliminar gran parte de los problemas que tenemos actualmente (pobreza, inseguridad, violencia, discriminación, abusos de poder, etc.). Y, además, una forma distinta de resolver los conflictos que se presenten, ya no a través de la represión sino por medio de la argumentación y la conciliación.



Quiero agradecer a mi querida amiga Mariana Spiratos quien colaboró en la redacción de este resumen después de haber leído atentamente y debatido la ponencia con migo.


domingo 25 de octubre de 2009

ECONOMÍA Y DERECHO (UN VIDEO REVELADOR)

LA HISTORIA DE LAS COSAS

video

A primera vista podríamos preguntarnos ¿qué tiene que ver lo que acabo de ver con el Derecho? Pero si miramos más detenidamente podemos observar que el ordenamiento jurídico está en cada uno de los pasos del proceso lineal que aquí se describe.
Desde el gobierno de la gente y para la gente que surge y esta fundamentado por el Derecho Constitucional. Pasando por el derecho de propiedad que permite la acumulación de riquezas de las corporaciones que gobiernan a los gobiernos, si bien el derecho de propiedad aparece en cada uno de los pasos de esta cadena puesto que si no existiera la propiedad no sería posible este sistema (Ver: Proudhon, Pierre Joseph ¿Qué es la propiedad? Anarres - Utopía libertaria. Bs. As. 2007. ps. 70 y 229). Hasta llegar al consumidor a quien también se le otorgan derechos para asegurarse de que siga consumiendo; no por nada la reforma constitucional de 1994 otorga gran importancia a estos derechos, se crea un concepto de ciudadano consumidor. Es ciudadano quien consume y quien paga tributos para financiar al Estado, quien no puede consumir, quien no tiene capacidad contributiva queda marginado de la sociedad.
No debemos olvidarnos tampoco de los puntos intermedios de este sistema: entre el gobierno y los consumidores, este video nos muestra las violaciones al medio ambiente, los trabajadores y la humanidad en general. No voy a ondar en el tema porque el video lo demuestra suficientemente bien, alcanza con decir que el Derecho también esta involucrado en esto, la des protección del medio ambiente y la flexibilización laboral no son temas ajenos al orden jurídico.
Podemos concluir que el Derecho se encuentra en cada aspecto del mundo humano, el Derecho es una herramienta y como tal sus efectos dependerán de la forma que se la emplee. Puedo usar un martillo para poner un clavo o para partir cabezas. El cambio del que nos habla este magnifico video es posible pero un cambio en el mundo humano necesariamente tiene que ir acompañado de un cambio en el orden jurídico, para que el martillo ponga clavos y deje de romper cabezas.


Carlos Adrian Garaventa, 25 de octubre de 2009.

domingo 30 de agosto de 2009

LA DESPENALIZACIÓN Y LAS DISCORDIAS

EL FALLO ARRIOLA (PERMITIDO FUMAR)

Por: Carlos Adrián Garaventa

Nunca he consumido marihuana, pero cuando escucho a quienes se le oponen, encuentro una buena razón para comenzar a hacerlo.

El pasado martes 25 de agosto la Corte Suprema de Justicia de la Nación falló en el caso “Arriola Sebastián y otros s/ causa N° 9080” resolviendo, de forma unánime, despenalizar la tenencia de marihuana para consumo personal.

La corte declaró la inconstitucionalidad del artículo 14, segundo párrafo, de la ley 23737 que penaliza la tenencia de estupefacientes para consumo personal por considerarlo contrario al artículo 19 de la Constitución nacional. Se retoma, así, la doctrina del caso “Bazterrica” (Fallos, 308:1392) que había sido dejada de lado en el caso “Montalvo” (Fallos, 313:1333).

En esta oportunidad la CSJN se aparta de la doctrina del caso “Montalvo” sosteniendo que no es válido el argumento de castigar a los consumidores para frustrar la actividad de los distribuidores de la droga. Lo hace fundándose en el preámbulo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y de la Convención Americana de Derechos Humanos; que afirman (siguiendo el imperativo kantiano) que cada hombre es un fin en sí mismo y no puede ser utilizado como un medio para conseguir un fin. Sin embargo, el voto del Dr. Zaffaroni contradice este imperativo afirmando que es conveniente no penalizar ya que los consumidores colaborarían más a la captura de los distribuidores actuando como testigos y no como acusados (considerando 21). Vemos en este argumento que el consumidor sigue siendo considerado como medio para un fin y no como un fin en sí mismo.

Fuera de esa contradicción en la que incurre la corte, que si bien es criticable no es algo fundamental, el fallo es digno de admiración. En él no sólo se aplica la inconstitucionalidad de la norma fundada en el artículo 19 de la Constitución, sino que aplica también tratados internacionales de Derechos Humanos y cita jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (caso “Fermín Ramírez vs. Guatemala” del 20 de junio de 2005).

Vale la pena, ahora, que salgamos por un instante del fallo que estamos sintetizando para analizar más profundamente lo que a penalización del consumo se refiere. Partamos de la idea de que nuestra Constitución Nacional, como buena Constitución liberal que es, parte del principio de que todas las personas son libres e iguales. La cláusula constitucional referida a la libertad está dada por el artículo 19 que establece como principio general la libertad absoluta de los individuos, y como excepción que el actuar estos no cause daños a otros o atente contra la moral y las buenas costumbres. Es por ello que toda legislación de tipo prohibitiva debe estar orientada a estas excepciones, no pudiendo alterar arbitrariamente el principio general.

En un escrito titulado ¿es la tenencia de drogas con fines de consumo personal una de “las acciones privadas de los hombres“? (LL 1979-D-743) el maestro Carlos Santiago Nino enumera los distintos argumentos utilizados para justificar la penalización del consumo. Estos son:
1) El argumento perfeccionista: utilizado por regímenes fascistas, consiste en crear un modelo de “ser humano perfecto” y utilizar la ley punitiva para reprimir a todo aquel que no encuadra en dicho modelo.
2) El argumento paternalista: consiste en que el Estado se ponga en la posición del “buen padre de familia” que utiliza el castigo para impedir que sus “hijos” se causen un daño a sí mismos.
3) El argumento de la defensa social: éste es el único argumento válido puesto que se adapta a la letra del artículo 19 de la Constitución; el problema de penalizar el consumo con este argumento radica en que el consumidor se causa un daño a sí mismo y no a terceros. Sin embargo es un argumento razonable para punir al distribuidor de la droga que a través de su actuar hace posible que el consumidor se dañe a sí mismo y por lo tanto está provocando un daño a otros.

Habiendo dicho esto, y atendiendo al tercer argumento que enumera Nino podemos entender por qué en el caso Arriola la corte divide el fallo en traficantes (Arriola, Simonetti y Vázquez) y consumidores (Fares, Acebedo, Villarreal, Medina y Cortejarena) desestimando la queja de los primeros y aceptando, en cambio, la de los segundos.

Con todo esto podemos dar por finalizado este breve comentario a fallo. Sólo resta por enunciar el alcance del mismo: en “Arriola” la corte despenalizó (es decir que decidió que por ser inconstitucional la norma punitiva no debe aplicarse la sanción prevista en la misma) el consumo de marihuana (o sea, no de todas las drogas sino sólo de ésta, y sólo su consumo) respetando, así, la Constitución Nacional, los tratados internacionales y la jurisprudencia de tribunales internacionales de Derechos Humanos.

Pero, lamentablemente, el final de este comentario a fallo no es el final de este escrito, porque es menester criticar, una vez más, el actuar de los desinformados de siempre (o grandes grupos pseudo periodísticos) que sólo desinforman a la población en busca de satisfacer sus propios intereses económicos y políticos. Durante todo el día en que la corte dio a conocer su fallo se pudo ver en canales televisivos como TN (por ejemplo, y entre otros) a “periodistas” decir que la corte había “legalizado” el consumo de drogas. Este tipo de comentarios pone de manifiesto la ignorancia de cierta parte del periodismo, que no sólo no leen los fallos de los que hablan sino que, pareciera, que nunca en la vida le dieron un vistazo a la Constitución Nacional que establece la división de poderes y deja bien claro que legalizar es tarea del poder legislativo y no así del poder judicial cuya potestad es ejercer el control de constitucionalidad pudiendo sólo decidir no aplicar una ley a un caso particular (como ocurre en este fallo). El oligopolio de la [des]información causa más daños que toda la marihuana del mundo; y la ley debería comenzar a penalizar aquello que causa verdaderos perjuicios a la sociedad.


jueves 27 de agosto de 2009

EL NUEVO SUJETO REVOLUCIONARIO (ENTRE MARX Y BAKUNIN)

LOS SUBURBIOS FRANCESES Y EL SUJETO REVOLUCIONARIO

Por: Marco Antonio Esteban

Decía Bakunin que las revoluciones las hacen las gentes con el demonio dentro. Se refería a la rabia y el odio al sistema de los que integran los estratos sociales más oprimidos. Desde su debate con Marx sobre el sujeto revolucionario, las posiciones continúan exactamente igual. En el fondo las diferencias entre ellos giraban en torno al nivel óptimo de opresión para el surgimiento de un grupo social que actuase como motor de la transformación del sistema. Para Marx, las capas más bajas de la sociedad -el lumpen- eran más proclives a la contrarrevolución que a la revolución. Únicamente el proletariado industrial ocupaba una posición viable para la generación de una clase organizada y consciente. Por contra, Bakunin argumentaba que el lumpen y el campesinado constituían los sectores menos expuestos a la influencia de la civilización burguesa y, consecuentemente, los más dotados de los instintos necesarios para la rebelión. Las dos líneas teóricas han seguido reclamando el protagonismo de las revoluciones y rebeliones para sus estratos sociales preferidos. ¿Qué segmentos sociales impulsaron las revoluciones mexicana, soviética, china, cubana y española, la insurrección social de Mayo del 68, las luchas anticoloniales o los levantamientos de las minorías étnicas en Estados Unidos, Sudáfrica o Chiapas? No todos los marxistas o postmarxistas han mantenido la perspectiva de Marx en esta discusión. Autores como Marcuse, Negri o Zizek están más próximos a la línea bakuninista, mientras que otros como Gramsci, Althusser o Meiksins han permanecido fieles a la ortodoxia marxista.

En un reciente artículo de New Left Review, Malcolm Bull señala que existen actualmente dos grandes preguntas en el pensamiento de izquierda. La primera es qué tipo de sociedad queremos, y tiene muchas respuestas, tantas como modelos de utopía se han propuesto. La segunda no tiene por el momento respuesta: ¿quién se va a encargar de hacer realidad esa nueva sociedad? La lucha de clases desatada en los suburbios franceses ha reanimado de nuevo el importante debate sobre el sujeto revolucionario. Nada mejor que el fuego para arrojar luz sobre la estructura social del capitalismo global del siglo XXI. Aparece una interesante paradoja en este caso. Por una parte el sujeto revolucionario de los suburbios franceses se parece al propugnado por Bakunin. El capital ya no es capaz de reformar nada ni de contener problema social alguno. No puede volver, ni aún con la ayuda de la socialdemocracia y de los recursos coloniales, al keynesianismo del tercer cuarto del siglo XX. El mensaje enviado a los suburbios por parte de la plutocracia gala, el imperio norteamericano, Bush y su banda de gángsters con sus cárceles secretas, centros de tortura y campos de concentración es muy claro: nos tiene sin cuidado la Ilustración, la Revolución Francesa y los Derechos Humanos; vuestro destino es la miseria y periódicamente os detendremos, apalearemos y asesinaremos para manteneros a raya y atizar contra vosotros la xenofobia y el rechazo social.

En este escenario, la parte más oprimida y esclavizada de la población hace oír su voz como siempre lo ha hecho en la historia: recurriendo a los medios que tiene a su alcance para expresar su protesta. Como no puede responder a sus opresores con sus mismas armas -no puede bombardearles, dispararles o encarcelarles- quema coches y rompe lunas. Buena parte de las clases medias y altas y sus sicarios intelectuales, que fieles a su tradición no dudarían ni por un segundo en asesinar a la mayoría del pueblo ante un ataque a su propiedad privada, se rasgan las vestiduras ante el comportamiento violento y aparentemente irracional de la chusma. También algunos análisis de izquierda caen en este discurso políticamente correcto, racista y pedante: como los chavales de los suburbios no se expresan con referencias a Marx y Rousseau, deducen que carecen de racionalidad, objetivo político o pensamiento utópico. Es previsible que muchos intelectuales y académicos radicales piensen así. Su alejamiento del mundo físico y mental de los estratos populares es tan exagerado que necesitarían largos años de práctica para acercarse a la comprensión de la opresión que tiene cualquier chaval del banlieue. ¿Quién tiene mayor conciencia de clase, el afiliado al sindicato tradicional que vota a favor de la constitución europea o el muchacho que se enfrenta a la policía racista en el suburbio? ¿Qué comportamiento es más progresista, quemar coches como protesta o esperar pacífica y eternamente a que las instituciones de la democracia liberal solucionen la situación de pobreza y ostracismo de millones de personas? ¿O es que alguien a estas alturas piensa seriamente que sin ejercer violencia las muchedumbres de las periferias recibirían la más mínima atención por parte de los gobiernos terroristas y de las clases acomodadas fascistas?

Por otra parte los grupos sociales alzados en Paris son básicamente los mismos que hicieron la revolución francesa, en los mismos barrios y calles. Son más parecidos a las clases trabajadoras de finales del XIX que a la turba salvaje descrita por los medios de comunicación de los oligarcas. Con la diferencia de que ahora en París y en otras capitales no sólo la nobleza mira a esas clases trabajadoras con asco, sino la burguesía liberal, ahora plenamente conservadora, la socialdemocracia, hoy totalmente liberal, y hasta las cúpulas con coche oficial y despacho de no pocas organizaciones de izquierda, en la actualidad completamente socialdemócratas. Todos acusan a la plebe que se rebela de carecer de reivindicaciones y organización. Son obviamente incapaces de entender que la lucha del esclavo por liberarse de su esclavitud no requiere justificación adicional alguna. La falta de reivindicaciones estéticamente aceptables para los privilegiados deriva precisamente de la absoluta transparencia y justicia de los motivos para la revuelta.

Hoy en día la clase trabajadora se estructura en tres grandes estratos sociológicos. El primer nivel está integrados por la aristocracia del trabajo: funcionarios del sector público y empleados o autónomos asentados del sector privado. El segundo nivel lo compone la gran masa de precarios, compuesta por empleados y autónomos sin derechos laborales en las esferas pública y privada. Trabajan en condiciones lamentables a cambio de sobras roídas y de un completo desprecio. Luchan por no caer en el tercer nivel, el de los marginados, desempleados, incapacitados e inmigrantes, cuya vida es superflua para el sistema. El único trato que reciben del resto de la sociedad son patadas e insultos. Entre el segundo y el tercer nivel existe una gran rotación y permeabilidad. El primer nivel se encuentra, junto a sus sindicatos y partidos tradicionales, totalmente desconectado de los otros dos. Por eso una propuesta teórica como la multitud de Negri, una especie de proletariado global surgido como contrapartida dialéctica de la creación de un imperio global, está completamente desencaminada. Por mucho que nos empeñemos en buscar la unidad perdida del proletariado, la realidad es que, lejos de reconstituirse en la forma de un nuevo sujeto revolucionario global, en las últimas décadas se ha fracturado todavía más. Para levantar de nuevo la bandera del socialismo desde las simas abisales por las que se ha despeñado, debemos comenzar por analizar la realidad tal como es, no como nos gustaría que fuera.

En mi opinión, es necesaria una síntesis entre las dos posiciones clásicas del debate sobre el sujeto revolucionario, la de Marx y la de Bakunin. Sin la ira, la rabia y la furia de las capas más sojuzgadas, sin su mayor comprensión de la opresión y la naturaleza brutal del orden social, sin su voluntad de destrucción del sistema actuando como motor de la revuelta, no habrá revolución. Tampoco la habrá sin la mayor organización de las demás clases trabajadoras, sus sindicatos, sus partidos y su capacidad de tomar el control de los principales centros de poder del sistema. Ambos sujetos revolucionarios son necesarios y deberían aprender a respetarse más.

jueves 20 de agosto de 2009

CALLEJEROS: LA ABSOLUCIÓN

LO QUE QUEDÓ DEL CASO CROMAGNÓN


"Al fin va a decir la verdad el que escribe los diarios.
Al fin van a dejar de rezarle a la televisión."
Callejeros - Imposible

El día de ayer el tribunal oral 24 condenó a 20 años de prisión a Omar Chabán, gerenciador del boliche “República de Cromagnón” por ser coautor penalmente responsable del delito de estrago doloso calificado que causó la muerte de 193 personas y más de 1400 heridos, en concurso real con el delito de cohecho activo. Por los mismos delitos pero en calidad de partícipe necesario condeno a 18 años de prisión al manager de la banda Callejeros Marcelo Argarañaz.

Lo que despertó la furia de los familiares de las victimas de la tragedia fue la absolución de los siete integrantes de la banda Callejeros. Furia que desemboco en violencia contra la fuerza pública.

Todo esto ayudo a que se den el lujo de hablar de Derecho todos aquellos que no tienen la más minima idea de lo que es esta ciencia; me refiero, por supuesto, al tecno fascismo (también conocido como multimedios de comunicación). Es vergonzoso que personas que deberían transmitir la información de manera imparcial (así como un juez resuelve un caso) tomen partido por alguna de las partes en el conflicto con el afán de obtener mayor audiencia. Y peor aún es que muestren hablando de la justicia a cualquier persona que no abrió un libro de Derecho en su vida.

Ya es común que el tecno fascismo haga estas cosas y lo único que logran es des-educar al pueblo para satisfacer sus propios intereses y los de la oligarquía que los controla. Es más fácil gritar “Callejeros es culpable” y criticar a los jueces que son personas que dedicaron su vida al estudio de la ciencia jurídica que leer las 2600 fojas de la sentencia y analizar los motivos de la decisión judicial.

Fuera de las terribles acciones de los multimedios es menester reprochar también la actitud violenta por parte de los familiares de las victimas. No se puede concebir que cada vez que una decisión judicial no le cae en gracia a alguien ocurran hechos de violencia como ocurrió en esta situación o con el caso Grassi no hace mucho tiempo.


Carlos Adrián Garaventa
Buenos Aires, 20 de agosto de 2009


viernes 10 de julio de 2009

UNA OPCION DIFERENTE PARA LOS ESTUDIANTES DE DERECHO













UNA FORMA DISTINTA DE APRENDER DERECHO DE FAMILIA Y SUCESIONES

Por: Carlos Adrián Garaventa

Sin amigos nadie querría vivir, aun cuando poseyera todos los demás bienes; hasta los ricos y los que tienen cargos y poder parecen tener la necesidad sobre todo de amigos; porque ¿de qué sirve esa clase de prosperidad si se la priva de la facultad de hacer bien, que se ejerce preferentemente y del modo más laudable respecto de los amigos?
Aristóteles, Ética Nicomaquea (Libro VIII)


Dentro de los imponentes muros de la facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires se pueden oír muchas “leyendas urbanas”. Por ejemplo que quien cuente las famosas columnas del edificio nunca se recibirá, la existencia de un prostíbulo en el subsuelo que fue cerrado al comenzar el siglo XXI o la maldad de un profesor de Derecho Romano que durante la última dictadura militar aprobaba a sus alumnos sólo si sabían contestarle cuanto media un pino promedio en Roma y la genialidad de un estudiante que muy inteligentemente le indico una altura con la mano diciéndole “mas o menos así” a lo que el profesor preguntó “¿cómo, tan bajito?” y el estudiante dijo “no se olvide que estamos en un primer piso”.
Una historia que nadie cuenta pero que merece serlo es la de una cátedra muy particular de la materia “Derecho de Familia y Sucesiones” es por ello que dedicare unas breves líneas a ella para que los afortunados a quienes llegue esta historia puedan experimentar nuevas sensaciones humanas en una de las casas de estudio mas inhumanas que existen (ver: “Un poco de humanidad en la facultad mas inhumana” en revista Vendetta N° 2, septiembre de 2007. P. 40 a 42) y darle el status de leyenda que debería tener.
La cátedra que estaba a cargo del recientemente fallecido Abel Fleitas en la comisión de los Drs. Pitrau y Vega sorprende a sus estudiantes desde el primer día cuando esperando en el aula a que llegue el profesor una persona entra y nos indica dirigirnos al aula magna de la facultad. En ese lugar el Dr. Osvaldo Pitrau comenzará a explicar en que consiste el curso a la vez que nos da la bienvenida. A los estudiantes -acostumbrados a aprendernos los artículos del código de memoria y rendir dos o tres parciales- nos llama poderosamente la atención el sistema de evaluación explicado por Pitrau, un sistema de evaluación constante (clase a clase).
Un fakir, dice Pitrau, duerme en una cama con 100 clavos porque de esa forma distribuye mejor el peso de su cuerpo ya que si durmiera sobre una cama de uno, dos o tres clavos éstos lo perforarían. Con esto quiere decir que es mejor una evaluación diaria que una, dos o tres evaluaciones parciales.
Ante lo desconocido el miedo de los estudiantes no se hace esperar, recuerdo que al terminar la presentación del curso una compañera consumida por la incertidumbre me preguntaba desesperada por el método de la cátedra, como si yo lo conociera, ya que le había adelantado que sabía con lo que me iba a encontrar. De la misma manera un amigo correntino a quien conocía por haber cursado otra materia juntos evaluaba la posibilidad de renunciar al curso al finalizar la segunda clase.
A apagar el incendio del temor llegaron los baldazos de agua del Dr. Alberto Vega quien explicaba que la cátedra funcionaba de la misma manera que un gimnasio: al principio siempre cansa y duele, pero cuando el cuerpo esta tonificado se vuelve tan natural como respirar.
La cursada se divide en dos bloques: uno de Derecho de familia y otro de Derecho de sucesiones. Durante el primer bloque la clase comienza con un trabajo práctico que suele durar de 15 a 20 minutos (siempre a libro abierto y con la bibliografía libremente elegida por el estudiante) luego la clase se convierte en un ferviente debate sobre la resolución de los casos en donde cada uno de los que integran el aula pone su cuota de conocimiento y actitud a la discusión. Para los que logran adaptarse a este sistema y entran al segundo bloque de la materia comienza el momento mas maravilloso en donde la tediosa tarea de estudiar el aburrido Derecho sucesorio resulta extrañamente divertida: aquí los profesores se toman una pequeñas vacaciones de su labor habitual y las estrellas del espectáculo pasan a ser los estudiantes a quienes se les exige que den clases en forma grupal pero se les prohíbe totalmente que esa clase sea algo común. Es en ese momento cuando personas de mas de 21 años de edad se ven obligadas a volver a ser niños y recuperar toda la imaginación perdida con los años para hacer algo lo mas original posible y sorprender al resto de sus compañeros al mismo tiempo que a sus profesores.
Al terminar la cursada nos sentamos en circulo y sacamos todo eso que llevamos dentro, decimos lo bueno y lo malo, lo que nos gustó y lo que nos desagrado con la misma sinceridad con la que hablábamos en cada una de las clases. En ese momento dije que era sin dudas lo mejor que había encontrado en la facultad pero que no era ni atípica ni la superación de lo otro. Mas allá de todo lo bueno que posee no supera la dificultad señalada por Duncan Kennedy en la enseñanza del Derecho: “Los estudiantes actúan efectivamente dentro de los canales construidos para ellos, haciéndolos aún más profundos, dándole a todo una pátina de aprobación y haciendo que la complicidad penetre en la historia de vida de cada uno” (“la educación legal como preparación para la jerarquía” en revista Academia N° 3, otoño de 2004. P. 118). Describí a la cátedra como una cátedra “touch and go” en donde todo se realiza en un marco de rapidez absoluta (al igual que el ejercicio de la profesión de abogado) en donde no queda tiempo para buscar una vuelta de tuerca más en la solución de conflictos; pero esto se debe a la crítica general que hago de la enseñanza del Derecho la que, según mi parecer, debe estar orientada a fomentar la investigación para realizar mayores aportes a la ciencia jurídica. A pesar de eso, se que el camino es largo y el paso que se da en esta materia es muy grande y no debemos olvidar que todo gran fuego comienza de una pequeña chispa.
Se generan lazos de amistad muy fuertes entre los estudiantes y estos también con los profesores. Es tan así que una semana después de terminar el curso organizamos una fiesta que emuló a la famosa obra de Platón “El banquete” (metafóricamente hablando) en donde, mientras el vino (vodka) pasaba de mano en mano todos hablamos del amor pero no a través del discurso como lo hace el filósofo griego sino con el baile, los abrazos y la charla de borracho.
Uno de los profesores (el Dr. Petersen) nos decía constantemente que nos iba a costar decir adiós y la verdad es que se equivocó, decir adiós no le costó a nadie porque nadie lo dijo. Y si bien es verdad que duele el saber que no vamos a tener otra experiencia como ésta es un dolor que no produce tristezas sino la gran alegría de tenerlo, como dice el poema del Gustavo “chizzo” Napoli:

Esta lloviendo pero yo veo un día de sol,
imagínense ustedes, imaginen como estoy.
Embriague mi alma y ya no siente dolor,
aunque afuera llueve yo veo un día de sol.
Si la tristeza vuelve y mañana es peor,
eso será mañana, por hoy llueve con sol.
(Napoli y Vera “Estaciones de tinta negra” Distal, Bs. As. 2005. P. 11)

Esta cátedra logra, sin dudas, cosas maravillosas: que el estudiante tenga ganas de ir a cursar de 21:30 a 23:00, que nunca sepas con que te vas a encontrar, que profesores y estudiantes discutan en pie de igualdad, que las diversas opiniones sean escuchadas y respetadas, que el conocimiento individual de cada uno contribuya a engrandecer el conocimiento general de todos, que estudiantes y maestros puedan divertirse a la ves que enseñan y aprenden, que el saber se transmita a la vez que se adquiere y viceversa, que quienes nunca hayan estudiado en grupo tengan su primera vez, que quienes no conocían “la parlante” la conocieran, que las primeras impresiones no sean las definitivas (como me decía una compañera unos días después de terminar la cursada: “Garaventa cuando recién te conocí te odiaba y ahora te amo”), etc. etc. Pero por sobre todo que seamos una gran familia.



Dedicado a mis nuevos amigos.